Isla del Carmen es la grande: la isla más extensa del Parque Nacional Bahía de Loreto, con treinta kilómetros de norte a sur justo al otro lado de la bahía frente al pueblo. Casi nadie vive ahí. Su costa es una sucesión de playas largas de arena, cabos rocosos y bahías profundas, y en su lado este el pueblo fantasma de Bahía Salinas —una salina abandonada en los años ochenta— está junto a una playa de arena blanca deslumbrante. Un día en Carmen es un día de espacio.
Un día de espacio
Carmen está cerca —de 45 minutos a una hora cruzando la bahía—, pero es larga, y eso es lo que cambia el día. En vez de una playa tienes decenas, y tu capitán elige según el viento: el lado oeste que mira a Loreto cuando está en calma, las bahías protegidas del norte o del sur cuando sopla. Sea cual sea el día, casi seguro tendrán su playa para ustedes solos.
Bahía Salinas
En el lado lejano de la isla, una laguna se explotó para sal durante más de un siglo hasta que la mina cerró en los años ochenta. Los edificios, la iglesia y la maquinaria oxidada siguen ahí junto a una playa de arena blanquísima y agua clara y somera. Es un lugar extraño y hermoso para comer, y una verdadera expedición: llegar a Salinas es un día completo de seis a siete horas en la lancha.
Snorkel y pesca
Los cabos de Carmen caen rápido a aguas profundas, lo que hace productivas sus puntas para la pesca —jurel en invierno, cabrilla y pargo todo el año, dorado pasando por el lado exterior en verano—, y las bahías rocosas tienen buen arrecife para el snorkel. Los lobos marinos descansan en varios puntos y, en el canal entre Carmen y tierra firme, estas son las aguas en las que se alimentan las ballenas azules de enero a marzo.
Cuántas horas reservar
Seis horas es el mínimo para Carmen y te da las playas cercanas del lado oeste con un buen rato fondeados. Siete u ocho te permiten rodear la isla hasta Bahía Salinas o dividir el día entre pescar las puntas y una tarde de playa.